Una vía ferrata es un itinerario vertical equipado con diverso material, básicamente grapas y clavijas metálicas que sirven como puntos de apoyo para pies y manos. Ocasionalmente también podemos encontrar escaleras, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas. Todo ello permite el ascenso con seguridad a zonas de difícil acceso para senderistas o no habituados a la escalada.
El aseguramiento se realiza a través de un cable de acero instalado en toda la vía, al cual vamos siempre unidos con un disipador de energía, que en caso de caída frena el impacto.
Una vía ferrata de nivel 1 alterna pasos verticales con sencillas travesías horizontales.
La zona clásica de vías ferratas se encuentra en los Dolomitas, los Alpes Italianos, aunque también las encontramos en gran número en Francia, Suiza, Alemania y poco a poco en España.
En nuestra zona de acción encontramos en el Congosto de Olvena (carretera de Barbastro a Graus) la Vía ferrata del Santo Cristo, fácil para iniciarse, con impresionantes vistas sobre el congosto y con paso final opcional un poco expuesto para aquellos que prefieran un poco más de emoción.